EL JOVEN DE PORVENIR - TIHAMER TOHT

Tamaño: 20.5 x 14.5 cm  –  230 Paginas

Tres aspectos principales para el futuro de los jóvenes trata Mons. Tihamér Tóth en este libro: Su educación, sus estudios y su entrada en la universidad.

En rigor de verdad la formación debe ser integral, porque nuestra alma es como un mapa con distintas regiones, si alguna, aunque pequeña no fuese evangelizada, por allí atacará el enemigo de la naturaleza humana.

De ahí que enseñara San Isidoro de Sevilla, Doctor de la Igle­sia: «Cuando ya se acerque a los años de la adolescencia, y co­mience a revestirse de las lozanas flores de la juventud, aparezca en él una viril proporción en los miembros, fortaleza en el cuerpo y resistencia en los brazos. Y para que a todos ellos los domine un ánimo más vigoroso y fuerte que el mismo cuerpo, no debe rela­jarte la desidia y el placer, el ocio de la opulencia, ni en otra parte la abundancia de las cosas o las riquezas de sus padres dé con él en la holganza y la molicie; antes, al contrario, ha de amaestrarle la virtud en una ocupación continua y noble. Ejercítese de lleno ya por los montes, ya en el mar, y se verá con admiración lo a gusto que se siente el cuerpo con el trabajo, y el desarrollo que adquie­ren los miembros con el ejercicio… salvar distancias corriendo… recorrer los bosques… ganar empinadas crestas de los montes, descender por su paso a precipicios… cuando así le agrade, de la misma suerte ha de adentrarse en los mares… acuda al timón, domine las olas, conduzca la nave a fuerza de remos…

A esto se seguirá la gravedad de la edad, el orden, la firmeza, la constancia y el consejo con la cuádruple fuente de las virtudes: la Prudencia, y la Justicia, la Fortaleza y la Templanza».

Sobre todo, nunca te olvides del futuro de los futuros. Mons. Tóth está sepultado en el Cementerio monumental de Budapest, en la orilla este del Danubio. Sobre un sepulcro en forma de pris­ma cuadrado se yergue una cruz de unos seis metros, sobre el frente del prisma hay una inscripción en latín, en letras grandes: «Creo en la vida eterna».